Deseos ocultos

Solo quería sentirlo otra vez, una vez más y pararía. Dejaría de levantarme sudada por las noches. Dejaría de escuchar sus voces por las mañanas. Dejaría de sentir como caigo una y otra vez hacia el vacío oscuro. Solo una vez y luego lo olvidaría. Me iría bien lejos, dónde ni yo pudiera escuchar mis lamentos. Y me curaría. Lo haría como lo hice otras veces. Volvería a ser libre, volvería a ser… Pero necesitaba una vez más, solo una, me convencí a mi misma.

Al día siguiente elegí al último y lo degollé mientras lo cabalgaba y me corría frotándome contra su pubis. Bebí del torrente de sangre que brotaba pausadamente de su yugular y miré su alma apagarse en sus pupilas mientras su semen aun borboteaba en mi coño. Entonces entendí lo equivocada que había estado: no sería la última vez, si no la primera. Esta vez era diferente.

Me vi en el espejo, con un reguero de sangre cayendo desde mis labios, riendo a carcajadas mientras seguía masturbándome lascivamente contra su cadáver y lo apuñalaba una y otra vez sin más resistencia que su carne y sus huesos muertos. Y no me asustó lo que vi.

A. Irles

 

tumblr_mc7cbz5Dgl1rnrss4o1_1280

 

 

Créditos de la imagen: https://www.behance.net/cesco Francesco Tortorella

 

24 comentarios en “Deseos ocultos

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s