Vacío

Vacío es una novela en proceso, una historia ya escrita pero no narrada.

Un historia que surge de dónde venimos y por dónde andamos. Que se alimenta de caídas y tropiezos, de negaciones y mentiras. Una historia que se vomita en un viaje a ninguna parte, un recorrido por dónde el dolor no se distingue de la vida o de la risa.

Una historia que narra un simple viaje sin ida ni vuelta al vacío.

A. Irles

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y te gustan mis textos, contacta conmigo, estaré encantado de hablar contigo sobre lo que tengo entre manos (y sobre mis trabajos en curso).


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Cerrando por derribo

Otra Resaca Más nació hace ya 6 años y una semana. Mi último post tiene más de un año y hace dos que ya las resacas son las de uno de treintayalgos… menos resacas y las que hay son de encefalograma plano con pocas energías para pensar y escribir. Esta etapa ha pasado y ahora vienen otras.

Es por eso este anuncio: cerrando por derribo. El blog, dentro de unos días o semanas o quién sabe, dejará de aparecer en vuestros feeds para siempre. Gracias, de verdad, por leerme y no juzgarme durante este tiempo (o de leerme al menos). Voy cerrando, así mismo, las diferentes cuentas asociadas a este blog. Hasta pronto.

Todavía tengo en el tintero mi novela: Vacío (que está casi terminada pero ese “casi” son horas de últimas correcciones que me dan una pereza terrible). Y ahora también he empezado otras aficiones, fotografía y dibujo.

Por el momento dejaré esta cuenta de instagram @otraresacamas más o menos funcional, o al menos, viva 🙂

Seguro que algún día me animo con algún otro proyecto que otro!

Gracias y Hasta pronto!

A. Irles

La esperanza del condenado

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L’Espoir du condamné à mort I La esperanza del condenado a muerte I Fecha 9 febrero 1974 Técnica Acrílico sobre tela. Tríptico. Autor: Joan Miró

 

Él se sentó en el banco solitario entre los tres cuadros que formaban la habitación cerrada por todos lados excepto a la espalda del espectador. Apoyó los brazos sobre sus muslos, con las palmas hacia abajo reposando en las rodillas y cerró los ojos. Ella se sentó a su lado y preguntó:

– ¿Vamos a hablar en algún momento?

– ¿De qué? – resopló él.

– De porqué estamos estamos aquí, de porqué hace horas que no me hablas más que con monosílabos, de porqué…

– Va… le… – el sonrió con los ojos todavía cerrados.

El silencio volvió a sentarse entre ellos. Ella tenía la mano en el aire, congelada ahí mientras decidía si caía sobre la de él o no. Continúa leyendo La esperanza del condenado

Origami es papiroflexia pero papiroflexia no siempre es origami (o Teoría de la Procrastinación)

Todas las fotos han sido hechas por mi usando una Nikon D5300 y un objetivo Zenith MC Helios-44M-4 de 58mm y f2.0

Hokusai, el arte erótico Shunga y la chica sin nombre

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La Gran Ola Kanagawa (Katsushika Hokusai, etre 1830 y 33)

Fue en Hamburgo, hace varias vidas. Puede que hasta fuera verano durante todo el día y fue en el MKG, el Museum für Kunst und Gewerbe Hamburg. Recuerdo que con el malhumor encendido, observaba las láminas de Hokusai en las que retrataba una obsesión con el Fuji. Las escudriñaba una a una, de la última a la primera, mientras hablaba al cuello de mi camiseta y blasfemaba contra la infernal lógica del museo: antes de esta exposición (Hokusai y Manga) tenías que pasar por una galería de arte renacentista, una (más lamentable aun que la renacentista) de arte islámica y una de art nouveau. Pero lo mejor de todo era el hilo conductor, la conexión entre todas esas galerías: una exposición de zapatillas de deportes en el atrio central. No hablo de las sillas medio oxidadas y rajadas de Le Corbusier en el pasillo ni la sala patrocinada por el banco no se cuál.

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París es como la casa de tu tía abuela la rara

París es como la casa de tu tía abuela, esa que vivía a las afueras, en una apartamento de 50m^2 un bloque de edificios nuevos a las afueras de la ciudad.

– ¿Por qué vives en una casa tan pequeña?

– ¿Pequeña? Ay mi niño, no sabes nada de la vida.

– Pero tienes muchas cosas… aquí no te caben…

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