Blasfemar me la pone gorda (Moby Dick también)

Alrededor de mis obsesiones particulares, me hago preguntas idiotas y sin sentido, tal cuál cómo si estuviera borracho (pero no lo estoy, lo juro por San Atanasio Beodo) ¿Blasfemar es cosa de creyentes? ¿O depende más del receptor que del emisor? Ni puta idea. Yo no soy creyente. Ni soy ateo. Voy un paso más allá: soy agnóstico.

¡YA!  LO SÉ. Pensáis que lo de ser agnóstico es una posición de no pillarse los dedos, pero ni de coña. Eso es el agnosticismo suave o como quieran llamarlo. No es más que un invento para la peña que no tiene ganas de pensar en una puta mierda….

– Uy, no sé… Es que soy agnóstico

– Ah, vale.

Y UNA PUTA MIERDA.

Yo no sabía lo que era hasta hace un par de años o así. Más que nada porque me la suda clasificar a la gente, sobre todo a mi. Pero de casualidad encontré el término apropiado para mi posición ante el Todopoderoso. Soy apateísta. De apático y de teos. Vamos, que me la suda Dios. Habrá algún apateísta más suave, seguro, pero yo de verdad, soy de los que se la suda Dios. Si viniera un día a mi puerta y me preguntara que de qué voy, le cerraría la puerta en las narices y sin un gesto de desaprobación o de ningún tipo. Vamos, como dicen por Navarra: ¿Dios? manzanas traigo. Ni sí, ni no. No es solo que piense que yo se la sude y que seguro que tiene cosas más importantes que hacer en este Universo “infinito”, es que me la suda. La polla, me suda la polla, por si no estaba claro.

 

¿Y a que viene esta mierda que os cuento? Ya he dicho que no voy pedo y puede que os haya mentido, pero toda esta charanga tiene un sentido. Moby Dick me obsesiona. Esta novela blasfema y misógina hasta la médula (misógina por la propia negación de la mujer como ente) me sacude las entrañas y me despierta por las noches con alucinaciones de sus letras. ¿Por qué? Porque es la puta mayor blasfemia que nunca he leído (lo de la misoginia lo llevaré dentro por siglos de patriarcado y tal, pero quiero pensar que se lo perdono por todo lo demás). Y me pone, sobremanera, blasfemar, a pesar mi posición con el señor de la túnica blanca. Me pone y no lo puedo negar.

 

Y ahora bien… ¿habéis leído alguna vez algo tan blasfemo? En serio, quiero vuestra opinión. ¿Os pone blasfemar tanto cómo a mi?

 

A. Irles

 

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4 comentarios en “Blasfemar me la pone gorda (Moby Dick también)

  1. Pingback: Bitacoras.com
    • Moby Dick no va sobre una ballena, ni es una novela de aventuras, ni de fantasia, Moby Dick es nosotros hechos blasefmia. Te la aconsejo (Moby Dick, no lo de tener polla)

      A.

      PD: gracias por pasarte y comentar!

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