No hay quien la entienda

– ¡Hooombre! ¡La putita del taller! ¿Ya has recuperao tu lengua? ¿O sigue en el culo del jefe? Jajajaja te se ha olvidao ahí, porque se lo estabas chupando, ¿lo pillas? Jajajaja

-Que va Toni… si yo te contara. No va y resulta que llego al despacho del cabronazo aquel y me encuentro ahí a tu madre, sentada en una silla leyéndo en voz alta pasajes de Trópico de Cáncer mientras el desgraciado aquel le daba duro a tu hermana.

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Mujeres, la idea de las mujeres

“Estaba constantemente cachondo y me masturbaba continuamente. Le hacía el amor a Lydia y luego por la mañana volvía mi casa y me masturbaba. El pensamiento del sexo como algo prohibido me excitaba más allá de toda razón. Era como un animal aplastando a otro hasta la sumisión. Continúa leyendo Mujeres, la idea de las mujeres